Túnel carpiano

| |

El síndrome del túnel carpiano es una afección bastante frecuente en la salud deportiva cuando se fuerza la muñeca, como en el balonmano, los deportes con raqueta, o con el uso de barras como la gimnasia, el ciclismo o el culturismo, que suele cursar con dolor, entumecimiento y cosquilleo en la mano y el brazo.

Este síndrome se presenta cuando uno de los nervios principales de la mano, específicamente el nervio mediano, se pinza o comprime cuando pasa por la muñeca y es más frecuente en mujeres, de 30 a 60 años.

El nervio mediano es el encargado de la sensibilidad de los 3 primeros dedos de la mano y de la mitad del 4º dedo que está más próximo al pulgar. También se encarga de transmitir los estímulos nerviosos a la mayor parte de la musculatura en la base del pulgar, que resulta vital para manipular los objetos a modo de pinza.

Como es lógico el pinzamiento del nervio mediano genera una sintomatología sensitiva, esto es, hormigueo, entumecimiento de los tres primeros dedos, y síntomas motores asociados a pérdida de fuerza.

El túnel carpiano es un canal muy estrecho y rígido, que se extiende desde el antebrazo hasta la muñeca, y que se encuentra delimitado mediante ligamentos coronados por el ligamento carpal transverso, y 8 huesos carpales de la muñeca, y atravesado por tendones relacionados con el brazo y la mano, vasos y por el nervio mediano.

Dada su estrechez y que es un túnel creado por huesos y ligamentos rígidos, no hay escape para cualquier presión, inflamación o derrame que compriman el nervio obstruyendo el flujo sanguíneo, y produciendo así los síntomas característicos del síndrome del túnel carpiano.

¿Porqué se produce el síndrome del túnel carpiano?

Cuando se producen movimientos muy repetitivos, como sería el caso del juego de muñeca en el padel, los pequeños golpes constantes contra el manillar de una bicicleta o un excesiva dorsiflexión en cualquier ejercicio del gimnasio, son la causa más frecuente de la aparición del síndrome en los deportistas.

Realmente no hay muchos datos clínicos que indiquen a ciencia cierta que los movimientos repetitivos o forzados con la mano y la muñeca, sean los que causan el síndrome del túnel carpiano, pero sí es cierto que la mayoría de afectados en el deporte son precisamente aquellos que los realizan.

En general los síntomas de este síndrome se precipitan al realizar movimientos con la muñeca que se repiten mucho, debido a hipertrofias musculares o fibrosis por contusión, puesto que estos factores incrementan la presión sobre el nervio y los tendones dentro del túnel carpiano y el nervio bajo compresión produce calambres y dolor. Tampoco se debe descartar la predisposición genética de cada persona, puesto que la cavidad del túnel carpiano es más estrecha en algunas personas, y otras causas precipitantes como la diabetes, artritis reumatoide, infecciones y hematomas.

Para los entusiastas del gimnasio que manejan pesos elevados en su entrenamiento con guantes desprovistos de muñequera, o con cierta protección de la muñeca, es una lesión bastante recurrente, particularmente en los movimientos positivos (de empuje).

El síndrome del túnel carpiano no es una lesión relacionada con traumas ni de nada que pueda ocurrir como consecuencia de un incidente específico. Es una lesión por desgarramiento, por lo que se produce con el tiempo, y se va desarrollando lentamente. En sus inicios, se percibe un leve calambre y/o entumecimiento en los dedos medio, pulgar e índice, o bien dolor en la muñeca.

Se ha encontrado una prevalencia mayor, y por tanto más predisposición, en las personas con artrosis (14%), diabetes mellitus (13%), artritis reumatoide (12%), fracturas (5%), hipotiroidismo (3%), síndrome tóxico (2%), e insuficiencia renal crónica (1%). La American Society of Plastic Surgeons (ASPS) indica que presentan un riesgo mayor los trabajadores de oficina que manejan ratones de ordenador durante horas y los deportistas que realizan empujes repetitivos.

¿Como se diagnostica un síndrome del túnel carpiano?

Generalmente un síndrome del túnel carpiano, conocido también como disfunción del nervio medio se diagnostica con pruebas ortopédicas y radiografías o electro-miográficas. Los test ortopédicos más frecuentes son:

  • Test de tensión del nervio mediano: que consiste en colocarse lateralmente a una pared donde se coloca la palma de la mano a la altura del hombro, con el brazo extendido durante unos 30 segundos. Si el hormigueo aumenta significa que hay compresión del nervio.
  • Test de Tinel: que consiste en dar varios golpes repetitivos sobre el túnel carpiano mientras se mantiene la mano extendida. En caso de producirse un calambre o descargas eléctricas en los tres primeros dedos sería el síntoma de pinzamiento del nervio mediano.
  • Test de Phalen: que consiste en juntar los dorsos de las manos, de forma que ambas muñecas están flexionadas y enfrentadas por el dorso durante 1 minuto. Si se reproduce una molestia aguda en alguno de los dos túneles carpianos, sería síntoma del síndrome.

Estos test deben corroborarse con radiografía ya que se debe establecer un diagnóstico diferencial con respecto a una tendinitis o epicondilitis cuya sintomatología es bastante similar, y se puede generar un falso túnel carpiano.

Señales de alarma en el gimnasio

La mejor forma de evitar un síndrome del túnel carpiano durante el entrenamiento es mantener rectas las muñecas cuando se agarra la barra o las mancuernas, pero sobre todo resulta especialmente recomendable usar guantes con protección de las muñecas.

A medida que se produce el cansancio debido a las repeticiones o el aumento del peso, tanto las manos como las muñecas tienden a desplazarse hacia atrás, o a hundirse por el lado del pulgar, lo que se conoce como desviación radial que añade una fuerte presión adicional al túnel carpiano con cada repetición. Los guantes con protección de las muñecas evitan que esto se produzca en muchas ocasiones.

Otra solución viable es reducir el número de repeticiones o aumentar el tiempo de descanso entre series. En aquellos ejercicios de empuje con barra como el press banca o el press inclinado, no se debe rodear la barra con los pulgares.

Sentir un calambre o un hormigueo de las manos intermitente al terminar una serie, es un indicativo de alarma bastante claro respecto que el agarre de la barra está dando problemas al nervio medio. Por norma general el uso de guantes con protección de las muñecas evita una buena parte de estos agarres inapropiados para el nervio.

¿Cómo se cura un síndrome del túnel carpiano?

La recomendación es que el deportista sea conservador cuando comienzan los síntomas. usando una pomada anti-inflamatoria y dejando de entrenar

Se debe poner hielo en la zona como ayuda a bajar la inflamación y al mismo tiempo coadyuvarlo con masajes y estiramientos fisio-terapéuticos frecuentes de la mano, antebrazo, e incluso de la musculatura cervical y del hombro, para normalizar la tensión muscular del brazo y mejorar la amplitud del túnel carpiano.

Con frecuencia los fisioterapeutas suelen recomendar los ejercicios neurodinámicos, que se pueden realizar en casa, y que consisten en generar movilidad a la raíz nerviosa, en este caso del nervio mediano, y también de las raíces nerviosas cervicales.

Si todo esto no fuera suficiente y el síndrome persiste, se necesita inmovilizar la articulación de la muñeca mediante una férula de descarga, sustituyendo la pomada anti-inflamatoria por anti-inflamatorios orales. Usar la muñequera por la noche es muy eficiente.

Si todo lo anteriormente expuesto no remite el síndrome, el siguiente paso sería la infiltración local de corticoides. Esta técnica resulta muy eficiente con síndromes rebeldes al inyectarse directamente sobre la zona inflamada. Generalmente con las infiltraciones los síntomas suelen remitir rápidamente y no suelen recidivar durante un año. 

Solo en los casos más graves se considera la cirugía, consistente en liberar el túnel carpiano, aumentando su capacidad, por lo que disminuye la presión sobre el nervio mediano, o bien la sección del ligamento anular del carpo, según el caso. Aunque este es el tratamiento más eficiente sólo se utiliza como última opción.

Preguntas frecuentes sobre el síndrome del túnel carpiano

Otros temas de salud deportiva que podrían interesarte

Referencias

  • Atroshi I., Gummesson C., Johnsson R., Omstein E., Ranstam J., Rosén I.. Prevalence of carpal tunnel syndrome in a general population. JAMA 282 153-8 (1999).
  • Stevens J.C., Sun S., Beard C.M., O’Fallon W.M., Kurband L.T. Carpal tunnel syndrome in Rochester, Minessota, 1961 to 1980. Neurology 38 134–8 (1988).
  • Knippschild P.G., Kester D.M., Thus C.T., Boekkoi .PF., Spaans F. Carpal tunnel syndrome: prevalence in the general population. Journal of Clinical Epidemiology 45 373-6 (1992).
  • Charles N., Vial C., Chauplannaz G., Bady B. Clinical validation of antidromic stimulation of the ring finger in early electrodiagnosis of mild carpal tunnel syndrome. Electroencephalogy. Clinical Neurophysiology 76 142-7 (1990).
  •  Stevens J.C. The electrodiagnosis of carpal tunnel syndrome. Muscle Nerve 10 99-113 (1987).
  • Hamilton M.L., Anzorandia C., Viera C., Coutin G., Cordies L. Neuro-conducción motora y sensitiva en pacientes con síndrome del túnel del carpo y poli-neuropatía diabética. Revista Neurología 28 1147-52 (1999).
  • Becker G. Carpal tunnel syndrome. National Guideline Clearinghouse. American Society of Plastic and Surgeons pp. 10-11 (1998).
  • Katz J.N., Larson M.G., Sabra A., Krarup C., Stirrat C.R., Sethi R., et al. The carpal tunnel syndrome: Diagnostic utility of the history and physical examination findings. Annals of Internal Medicine 112 321-7 (1990).

Consejos de Gimnasio Gym

Gimnasio Gym
Últimas entradas de Gimnasio Gym (ver todo)
Anterior

Retención de líquidos

Fondos en paralelas

Siguiente

Deja un comentario

error: El contenido de Gimnasio Gym está protegido.